Improvisación con Pocos Elementos

Es común oir a músicos, incluso profesores, decir que para poder improvisar se necesita antes tener un conocimiento armónico bastante completo; conocer las escalas, arpegios, acordes, y la relación entre ellos.

Habemos otros, sin embargo, que creemos lo contrario: cualquier conocimiento musical que se adquiera es factible de usarse en el estudio y desarrollo de la improvisación. Esto, claro, sin descuidar la parte técnica, sin la cual no se llega a una interpretación correcta del instrumento.

Y no sólo eso, improvisar con, por ejemplo, una sola figura rítmica o incluso una sola nota, es muy positivo para internalizar el nuevo material armónico y teórico, además de exigirnos más creatividad, precisamente por disponer de pocos elementos.

Veamos algunos ejercicios de improvisación usando la menor cantidad de elementos. Todos estos ejercicios están diseñados para desarrollar alguna de las tres grandes áreas, o parámetros, del lenguaje musical: RITMO, CURVA MELÓDICA Y ARMONÍA.

RITMO


Figuras Rítmicas

Para este ejercicio necesitamos conocer al menos 2 figuras rítmicas distintas.

a) Percutir un ritmo de un compás de 4/4 duración, usando 2 figuras rítmicas distintas.

b) Dejar el siguiente compás en silencio.

c) Percutir otro ritmo, intentando mantener la idea anterior.

d) Dejar el siguiente compás en silencio.

 

Improvisación Rítmica

Usar 1 nota y distintas figuras rítmicas.

a) Tocar un ritmo dentro de un compás de 4/4 usando una sola nota, que mezcle distintas figuras rítmicas.

b) Dejar el siguiente compás en silencio.

c) Tocar otro ritmo, usando la misma nota, e intentando mantener la idea anterior.

d) Dejar el siguiente compás en silencio.

Como vemos es un ejercicio bastante similar al anterior, con la diferencia que ahora usamos una nota cualquiera, sin cambiarla.

El paso siguiente es agregar 1 nota. Llegar hasta 3 notas, para no perder el énfasis en la rítmica.

 

CURVA MELÓDICA


Improvisación Melódica I

Esto ejercicio, al contrario del anterior, hace énfasis en la curva melódica, manteniendo una figura rítmica constante.

a) Improvisar en un compás de 4/4 de duración con distintas notas de una escala, siempre usando la misma figura rítmica.

b) Dejar el siguiente compás en silencio.

c) "Contestar" el primer compás, intentando mantener la idea, y usando siempre la misma figura rítmica.

d) Dejar el siguiente compás en silencio.

 

Improvisación Melódica II

Ahora en vez de mantener una figura rítmica, mantenemos un patrón rítmico. Esto significa que creamos un ritmo de un compás de 4/4 de duración usando distintas figuras rítmicas y silencios, y tocamos siempre usando sólo ese ritmo.

Estos son algunos ejemplos de patrones rítmicos usando figuras sencillas:

 

Patt01.png

1294342021222-Patt02.png

 

a) Improvisar en un compás de 4/4 de duración con distintas notas de una escala, siempre usando el mismo patrón rítmico.

b) Dejar el siguiente compás en silencio.

c) "Contestar" el primer compás, intentando mantener la idea, y usando siempre el mismo patrón rítmico.

d) Dejar el siguiente compás en silencio.

 

Notas: intercalar en la improvisación compases de silencio es de gran importancia. Esto nos ayuda a tener un mayor control sobre lo que tocamos, y a oir mejor: oir el "eco" de lo que ya tocamos, y de alguna manera oir o anticipar lo que tocaremos a continuación.

 

Saludos!

Rodrigo De la Prida

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Comentarios

Excelentes estos ejercicios! Muy útiles tus consejos sobe la importancia de los silencios.

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